sábado, 20 de marzo de 2010

A una de las personas que más quiero


"Optimista, tienes que ser optimista"

Me lo han repetido tantas veces que ya no pongo ni caras.
Optimista...¿cómo? Si mi futuro será igual que mi presente, es decir, será nada.
Sé, en el fondo, que no tengo problemas y puede incluso, que ese sea uno de los problemas. Vivir la vida es vivir la cara y la cruz, pero es que siento que yo perdí mi moneda.

Sí, creo que no son los problemas o su ausencia lo que me causa esta apatía; es que...¡Oh si! ahora me doy cuenta, me he anulado, me he ido borrando y me recreo en las virutas que dejó la goma Milan.

Esperando a que alguien me salvara, he terminado haciéndome una aguadilla a mi misma. ¿Por qué no me di cuenta de que estaba en el mar muerto y simplemente dejándome flotar podría llegar a la orilla?

Allí están todos, esperando para darme la bienvenida. Animándome para que deje de presionarme hacía el fondo y me permita flotar hacía la vida.

Alguien me lanzó un mensaje en una botella:

“ No todas las canciones son buenas, pero todas forman parte de la fiesta. No te las pierdas porque esté sonando tu odiado John Lennon, en cuanto sea el turno de Mick Jagger, te alegrarás de haber venido”.

Decidí dirigirme a la orilla y, mientras nadaba, algo reluciente surgió de las algas. Ahí estaba, era mi moneda.

Imagen anónima

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